Impacto del ejercicio físico durante la infancia en el desarrollo académico

En una publicación de la Universidad Internacional de Valencia se estableció algo asombroso, que:

“Las principales organizaciones en este ámbito, como el CSD, OMS, UNICEF y UNESCO destacan la importancia del deporte como medio de oxigenar el cerebro y producción de nuevas neuronas, plasticidad del cerebro y mejora de las conexiones neuronales, a la vez que una mejora en los procesos de atención toma de decisiones, comprensión lectora y aritmética”.

Desarrollo académico

Desarrollo académico

Esta afirmación puede sustentarse en números de la manera siguiente:

En 44 estudios,donde se evaluaron ocho categorías cognitivas que incluían habilidades perceptivas, cociente de inteligencia, rendimiento, pruebas verbales, pruebas matemáticas, memoria, nivel académico, y u áreas relacionadas con la creatividad y concentración, en el que participaron alumnos con edad entre 4 y 18 años se encontró una correlación positiva entre la actividad física y el aprendizaje. Pues bien, los resultados revelaron que el ejercicio físico fue beneficioso para todas las categorías salvo para la memoria.

La obra “therelationship between physical activity and cognition in children” establece que en otro estudio en el que participaron 20 niños de 9 años se realizó una serie de tests para evaluar tanto la comprensión lectora, la ortografía y las operaciones aritméticas en dos condiciones diferentes:

  1. Después de 20 minutos caminando en una cinta de correr a un ritmo moderadamente alto
  2. Tras un período de descanso también de 20 minutos.

El resultado fue que los niños mejoraron su concentración durante la tarea tras la sesión de ejercicio físico y obtuvieron mejores resultados en todos los tests, especialmente en el de lectura.

Impacto del ejercicio físico durante la infancia

Impacto del ejercicio físico durante la infancia

Estudio sacado de la obra “the effects of physical activity on functional MRI activation associated with cognitive control in children”

En otro estudio sacado de la obra “the effects of physical activity on functional MRI activation associated with cognitive control in children”, utilizando la resonancia magnética funcional, se estudiaron los efectos producidos por un programa de actividad física que duró alrededor de 8 meses sobre el cerebro en niños de 8 y 9 años, en el que se ejercitaban 60 minutos en cada una de las cinco sesiones semanales.

Las neuroimágenes revelaron que aquellos que participaron en el programa mostraron patrones específicos de activación de la corteza prefrontal y de la corteza cingulada anterior que iban acompañados de una mejora en tareas específicas que requerían un gran autocontrol, junto a otras funciones ejecutivas asociadas.
En el caso de nuestro país, España, tal como se establece en la obra “Neurociencia, deporte y educación”, existe la tendencia a relegar la asignatura de educación física al final de la jornada escolar, si es que está programada. No obstante, estudiosos señalan que si el ejercicio físico mejora la concentración durante la tarea facilitando la memoria y el aprendizaje durante la misma, lo ideal sería colocarla en el inicio del horario escolar. De hecho, se sugiere por los beneficios cognitivos la práctica de la educación físicas en las primeras horas del día. Y prueba de ello es que, tras una sesión intensa de ejercicio aeróbico, los alumnos adolescentes obtenían los mejores resultados en una prueba matemática en las clases de la primera o tercera hora del día y los peores en la última.