La relación entre actividad física y equilibrio mental

No podemos obviar que cada día hay más runners por nuestros parques, gente yendo en bici por las calles, mayor número de federados y gimnasios llenos a casi cualquier hora del día. Resurge la cultura al cuerpo y a la salud.

Beneficios del deporte ante un estilo de vida vertiginoso

Los beneficios de la práctica de deporte son evidentes. Nuestros horarios apretados y los hábitos viciados de malas rutinas caen por su propio peso ante la percepción de bienestar generalizado que nos produce la segregación de endorfinas tras la práctica de deporte.

El estrés, la ansiedad, incluso la fatiga del día a día se transforman en sensaciones agradables, de satisfacción consigo mismo y sobrevive dentro de nosotros durante unas horas la idea de estar en paz con el mundo. Tanto es así que practicar deporte es lo primero que se le recomienda por psicólogos/psiquiatras a pacientes con síntomas depresivos.

Relación entre actividad física y equilibrio mental

Relación entre actividad física y equilibrio mental

Es verdad que muchas veces nos aquejamos de pereza para practicar deporte, pero es el camino para hacer parón en una sociedad descontrolada y sin parones para reflexionar.

La actitud y la motivación en el deporte

Y para ello se necesita actitud y motivación. La motivación será, en palabras que D. José Ramón Gómez Cabezas, el activador principal; la actitud, nuestro alimento, el gel proteínico que nos tomaremos cuando el grado de desnivel agarrote nuestros músculos. Sólo faltará combinar esos ingredientes con un cuidado adecuado de descanso y nutrición y otra palabra… entrenamiento. Ya lo decía Michael Jordan: por mucho talento que tengas si no lo entrenas al cien por ciento no te servirá de mucho.

Este mismo autor señala que la motivación es bidireccional, es decir, puedo empezar la actividad física porque quiero adelgazar, estar más musculado o para no dolerme la espalda, pero puedo y debo encontrar mi motivación intrínseca al hacerlo y la clave está en saber disfrutar.

Para finalizar me gustaría dejar una reflexión del autor Charles Swindoll sobre la actitud:

“Cuanto más vivo, más me doy cuenta del impacto de la actitud en la vida. Para mí, la actitud es más importante que los hechos. Es más importante que el pasado, que la educación, que el dinero, las circunstancias, los fracasos, los éxitos, lo que los demás piensen o digan o hagan. Es más importante que las apariencias, que el talento o las habilidades.  Levantará una casa o derruirá una empresa” – Charles Swindoll